martes, 30 de abril de 2013

MES DE MAYO. LA BENDICIÓN DE MARÍA

Comienza el MES DE MAYO. Un mes especial para todos los cristianos,especialmente para los concepcionistas, que llevamos a María en un lugar especial de nuestra corazón, grabada en los símbolos del "Ave María" de nuestro anagrama de uniformes, colgantes, llaveros... María presente en nuestras casas, en nuestras habitaciones, en nuestros coches... María...presente en nuestras vidas, en todo lo que hacemos y vivimos.
La Virgen, nuestra Madre, presidiendo cada una de las Casas de María Inmaculada; de España, Brasil, Venezuela, República Dominicana, México, EEUU, Italia. República del Congo, R. Democrática del Congo, Camerún, Guinea, Corea, Japón, Filipinas, India, Indonesia... y muy pronto, Dios lo quiera, en esa nueva Casa que acogerá a niños y jóvenes haitianos, que seguro, ya están en el corazón de Dios, como lo están también en el corazón de las religiosas que ya rezamos por ellos... No importan sus nombres, no importan sus rostros, importa que son hijos e hijas de Dios, hijos e hijas de María Inmaculada, futuros concepcionistas..., que aprenderán, como nosotros, a pedir la bendición a María, a pedir su protección, su cuidado maternal...
Por eso, en este mes de mayo, te invitamos a pronunciar y pedir con frecuencia la bendición a María. Rézala con devoción, sabiendo que en muchos lugares del mundo, otros niños, jóvenes, profesores, padres y madres, religiosas... estarán rezándola contigo.
FELIZ MES DE MAYO BAJO LA PROTECCIÓN DE MARÍA.

 

miércoles, 24 de abril de 2013

ENCUENTRO CONCEPCIONISTA EN BURGOS

Los días 20 y 21 de abril, 735 alumnos, 68 monitores y religiosas, participaron en un Encuentro Nacional Concepcionista para dar gracias por la canonización de M. Carmen Sallés.
La experiencia de estos días es mejor que la cuenten los propios participantes, así que esperamos vuestras noticias en el blog.
Hoy os ofrecemos las palabras que M. Isabel Moraza, Superiora General, dirigió a todos los asistentes.


Buenos días a todos vosotros, alumnos concepcionistas, que habéis venido desde diferentes lugares de España, hasta aquí, la ciudad de Burgos, un rincón tan importante para Santa Carmen Sallés, una gran mujer, que dedicó toda su vida a vosotros, los niños y los jóvenes. ¡Qué importantes sois! Os doy, en su nombre, la más cordial bienvenida.
Hoy, se ve vuestra alegría, el deseo de celebrar y compartir, de conocer a otros amigos, de disfrutar en lo que se pueda…

Anoche, me decía M. Carmen casi en secreto, “soy concepcionista”, y qué bien sonaba, y lo repetía, “soy concepcionista”… Sonaba a María Inmaculada, a fiesta y a búsqueda, sonaba a entrega generosa.
Y cuando lo decimos, algo se mueve en el corazón… ¡Soy concepcionista!
Suena a trabajo bien hecho, a esfuerzo y a libertad para escoger el bien.
Soy concepcionista sabe a encuentro, a amigos, sabe a proyecto y a gran fraternidad. Y así me iba diciendo M. Carmen, pero aquí la paré yo: ¿“dices hermanos” todos los alumnos concepcionistas ‘hermanos’?
Y sonriendo M. Carmen repetía, sí, hermanos.
Mira bien, M. Carmen, porque aquí cada uno de los que viene tendrá un nombre, que se lo han dado su padre y su madre. Escúchalos al hablar: unos tienen deje andaluz y otros catalán y los bercianos sacan otro soniquete y…, ¡mira que los castellanos…!
M. Carmen, sin enfadarse me decía “eso ya lo sabías, pero diles cuando los veas que miren más adentro, que se asomen al espejo de su corazón y verán junto a su rostro, otros muchos parecidos, concepcionistas como ellos.
Mira a tu compañero o compañera y dile: “soy concepcionista”. ¿Y tú?

En estos dos días vamos a aprender muchas cosas, buenas y divertidas, bien hechas y cuidadas, porque todos las hemos preparado con amor e ilusión.
El amor es la palabra más bonita que se esconde tras ese nombre común que todos nosotros compartimos: soy concepcionista, y te quiero de verdad.
Santa Carmen, día tras día nos enseña a amar con una palabra mágica:

¿Te ayudo? Porque Jesús cuenta con nosotros, es nuestro amigo.
¿Te ayudo? María a menudo nos echa un cable en tantas dificultades…
¿Te ayudo? Le decimos al compañero, que suspende o se desanima.
¿Te ayudo? Nos dicen si estamos tristes.
¿Te ayudo? Porque saldrá mejor si lo hacemos juntos.

Y seguía diciendo M. Carmen: diles también que yo tuve grandes sueños en mi vida. Siempre me gustó soñar y por eso he llegado muy lejos, hice muchas cosas, tuve muchos amigos y sobre todo sembré muchas sonrisas a mi alrededor.
Y tú ¿te atreves a soñar? ¿Cuáles son vuestros sueños?

Diles, decía Santa Carmen, que cuiden sus más hermosos sueños y los vayan haciendo realidad.

Muchas felicidades, Santa Carmen. Te queremos ayudar a sembrar paz, alegría y bondad.  Así todos podrán ver que nos hemos educado en una Casa de María Inmaculada.
Felicitarla hoy, es comprometernos con ella y como ella ‘siendo concepcionistas’.

¡Felicidades Santa Carmen! ¡Feliz encuentro, alumnos concepcionistas!
  
M. Isabel Moraza, Superiora General
 


 
 

domingo, 21 de abril de 2013

TESTIMONIO PASCUA EN TOLEDO

Una vez vuelta a la realidad me hace falta mirar las fotos de esta pascua, como para recordar que no ha sido un sueño, que han sido cuatro días y que han sido así de intensos.
Recién llegados a Toledo, todo me parecía muy raro, la gente se comportaba como si estuvieran en familia y es verdad que pensamos que estábamos fuera de lugar; pero no tardamos en darnos cuenta de que nada más lejos de la realidad, ya formábamos parte de esa familia, ¡la familia concepcionista!
Es difícil explicar la intensidad con la que hemos vivido estos días, pero “El Jefe” va poniendo a gente en tu camino y verlo es increíble. No nos ha quedado otra que quitarnos el uniforme de la rutina en la que nos metemos día a día para salir a lo desconocido, a dejarnos sorprender, algunas veces con miedo de quitarnos la armadura y dejar salir esa inocencia que guardamos.
Son días de tomar contacto con la humildad, con el dolor y por supuesto con la alegría aunque ésta sea la que más nos cueste en muchas ocasiones.
Han sido días que me han permitido poner las cosas en perspectiva porque, como nos decía Quillo, “desde arriba, los problemas parecen más pequeños”; también de finales para seguir avanzando, y principios, de amistades que llegarán muy lejos, seguramente para toda la vida. Y ojalá y no me canse de darle las gracias por todo esto.


Miriam Crespo, ex-alumna de Manzanares (Ciudad Real)


(Miriam, segunda de la derecha, con alguno jóvenes de la Pascua)
 
 
¡Gracias, Miriam, por compartir tu experiencia! Deseamos que dentro de esa rutina que mencionas sigas encontrando espacios para encontrarte con el Resucitado y aproveches esos momentos y personas para poder compartir tu vida de fe y compromiso.
¡Siempre adelante! ¡Somos una familia... ya lo sabes!!!

lunes, 15 de abril de 2013

SEMANA VOCACIONAL CONCEPCIONISTA


Tarde o temprano nos encontramos con alguna inconformidad ante nuestro futuro: que si nos gustaría ser el mejor futbolista, el médico más renombrado, el artista más famoso, el empresario más rico…; y en esos deseos tan vanos centramos nuestra atención y nuestras ilusiones. Pero no, la respuesta a nuestras inquietudes no está en el deseo de ser esto o lo otro; del éxito, la fama o el dinero que nos gustaría poseer. No, es algo más hondo. La clave radica en el hecho del ideal, «donde están tus ideales deberían estar tus ilusiones», podríamos decir. Obviamente es preciso saber primero qué son y si poseemos ideales.
Los seres humanos necesitamos vivir por algo que valga la pena. Los ideales son motores que nos empujan a actuar con decisión. Todo hombre, en un momento de su vida, busca naturalmente un ideal, un sentido; vivir sin ello es permanecer con un hondo vacío que hace experimentar la inconformidad, la desazón, etc. Un ideal no es lo mismo que un capricho.
El ideal de la persona, su programa de trabajo, es la vocación. ¿La vocación? Sí, la vocación. Toda vocación entronca directamente en la única vía que porta a la trascendencia: el servicio, ayudar a los demás… Y el servicio es, por relación lógica, el mayor, el primer fruto de la felicidad. Si, como dice San Pablo «hay más gozo en dar que en recibir», todos deberíamos estar gozosos.
Solemos ligar inmediatamente vocación al estado de vida consagrado-religioso. Es un aspecto pero no el único. Vocación es la ejecución de nuestro compromiso de servir allí donde estamos: si, por ejemplo, elegí la medicina como carrera es porque vi una necesidad sanitaria en la sociedad donde vivo. Una carrera es, en cierto modo, una vocación; una vocación con la que, contempladas las necesidades que me rodean, correspondo según las propias cualidades, dones y aptitudes.
Aunque es inevitable, en esta Semana Vocacional, cuestionarse sobre el supremos de los ideales: la vida consagrada o la vida sacerdotal. Opciones que redimensionan las perspectivas humanas y mueven el alma al ser más excelso: Dios. Una vida entera para Dios plasmada en el servicio a toda la humanidad. Los que han seguido esta andadura es porque una voz que venía de lo hondo del alma les anunció el sitio y la tarea que les estaba señalada en el orden del mundo.
En la vida consagrada, se encuentra a Dios porque Él ha salido al encuentro. Es la plenitud del servicio donde ya no se distingue de la vida personal pues, de hecho, ésta es de Dios a favor del prójimo. Si un día desapareciera, el mundo se sumiría en la noche del caos por falta de amor.
Quienes llegan a descubrir a Dios como el ideal más excelso y el servicio a los hombres como la aplicación del ideal, son capaces de ver a cada paso la prolongación de la felicidad todo el tiempo.
La invitación es clara y el planteamiento también, para todos aquellos que aún andan BUSCANDO su opción de vida, su carrera profesional...:
"SEÑOR, ¿QUÉ QUIERES DE MÍ? ¿A QUÉ ME LLAMAS? ¿QUÉ PUEDE HACERME FELIZ?"
Escucha su voz desde la intimidad de la oración y déjate llevar por lo que te dicta tu corazón.
Dios sigue llamando y pone modelos de seguimiento. El primero: JESÚS DE NAZARET. Junto a Él, muchos estilos de vida, diversidad de Carismas, como el CONCEPCIONISTA, iniciado por M. Carmen Sallés después de una larga andadura y discernimiento.
Hoy, Dios sigue llamando a jóvenes que desean entregar su vida en el mundo de la educación, viviendo en comunidad y con espíritu misionero, al servicio de la iglesia. Esa joven, quizá puedes ser tú, que providencialmente "nos estás leyendo".
Dios ya te ha lanzado su llamada, y tú... ¿qué respondes?
 

miércoles, 3 de abril de 2013

PASCUA JÓVENES CONCEPCIONISTAS (TOLEDO 2013)

Este vídeo habla por sí solo...
¡Gracias a vosotros, jóvenes concepcionistas, por contagiarnos vuestras ganas de seguir a Cristo, desde la fe, la alegría, el servicio a los demás y la esperanza!
 
Y gracias a las familias y religiosas concepcionistas, que los habéis acompañado y, entre todos, habéis hecho posible que el Resucitado vuelva a ser un signo de VIDA  dentro de cada uno de vosotros.
 
Os recuerdo aquellas palabras de Juan Pablo II en la XVIII JMJ, del año 2002:
"Ahora más que nunca es urgente que seáis los "centinelas de la mañana", los vigías que anuncian la luz del alba y la nueva primavera del Evangelio, de la que ya se ven los brotes. La humanidad tiene necesidad imperiosa del testimonio de jóvenes libres y valientes, que se atrevan a caminar contra corriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo la propia fe en Dios, Señor y Salvador."